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Estado actual de los ensayos farmacológicos
Luis Varona
Neurólogo. Hospital de Basurto

La Esclerosis Lateral Amiotrófica es el objeto de interés de profesionales y compañías en todo el mundo. Desde el descubrimiento capital de la mutación SOD-1 hace tan solo 5 años, se vienen sucediendo los intentos para aportar nuevas armas eficaces para luchar contra la ELA. Esto ha sido posible por un mejor conocimiento de qué es lo ocurre y por qué se produce la enfermedad. A continuación os resumo los distintos ensayos que en este momento se están realizando en Europa y Estados Unidos.

Sanofi es el nombre de la compañía que dispone del medicamento llamado SR57746A (Este es un nombre en clave, porque el definitivo aún no se ha decidido). La mayoría de vosotros habéis tenido información sobre el mismo, porque también se lleva a cabo en el Instituto Carlos III de Madrid.

Se trata de un agente que estimula la producción de factores de crecimiento, pero con la ventaja de que se da vía oral, y no parece tener efectos secundarios. Se espera reunir a 2000 pacientes en todo el mundo, que es una cifra enorme no sólo para la ELA, sino para cualquier rama de la medicina.

El ensayo es contra placebo, lo que quiere decir que un paciente tiene un 50 % de posibilidades de recibir el medicamento y otro 50% de recibir un principio no activo (placebo), sin saber lo que toma hasta el final de los 18 meses que dura. No se puede tomar al mismo tiempo ningún otro factor de crecimiento, pero sí riluzole.

Gabapentin es un medicamento ya comercializado en nuestro país para el tratamiento de la epilepsia. Es un agente antiglutamato, que actuaría en la misma dirección que el riluzole. Un estudio publicado en Diciembre de 1996 sugería una acción beneficiosa en la ELA, y rápidamente se pusieron en marcha 2 ensayos grandes: uno en Italia, y otro en Estados Unidos. Lo que conocemos del italiano son buenos resultados en cuanto al ritmo de progresión de la enfermedad utilizando dosis moderadas. El americano está todavía en marcha, utilizando dosis más altas, contra placebo. Pretende alcanzar los 200 pacientes y se prolongará durante 9 meses.

Se lleva a cabo un pequeño ensayo en 6 centros de Norteamérica. El GDNF (factor de crecimiento derivado de la glía) forma parte de la familia de los factores de crecimiento, de los que vais a oír hablar mucho. Se parecen, pero todos no son iguales. De algunos conocemos mucho, ya que llevan probándose algunos años. Son sustancias que existen en el cuerpo de forma natural, y no se ha demostrado que en la ELA exista una carencia de ellos. Se comenzó a darlos (vía subcutánea) porque conocíamos cómo protegen neuronas en vías de degeneración en el laboratorio. En pacientes los resultados no eran buenos.

Ahora ya tenemos un factor (IGF-1, o miotrofina) a punto de comercializarse en Europa, que sí ha demostrado eficacia. Una de las claves para el menor efecto positivo de estas sustancias en la ELA es que nos costaba mucho hacerlas llegar al sistema nervioso, dónde se necesitan. Había que inyectar mucha dosis, y parte "se quedaba por el camino", provocando toxicidad.  Esto se ha tratado de solucionar en este estudio haciendo llegar el GDNF directamente al cerebro a través de un catéter que se implanta bajo la piel y llega al interior del cráneo, en contacto con el líquido que baña el sistema nervioso. Lógicamente este sistema exige una pequeña intervención. Así se espera poder ofrecer más cantidad de factor a las neuronas. Tratarán de demostrar que esta vía es segura y el medicamento no es tóxico en la ELA. Para esto no son necesarios muchos pacientes.

El BDNF intratecal se probó por vía subcutánea en otro ensayo a lo largo de 1996, y no demostró ningún beneficio. Se está poniendo en marcha un estudio en 2 centros (Alemania Y EE UU), que llegará a los 25 pacientes, en los que el medicamento se da mediante una bomba colocada bajo la piel, conectada a un catéter que llega a la espalda y de ahí al líquido espinal. Incluso en este ensayo existe placebo: uno de cada cinco recibirá una sustancia no activa a través del catéter durante los 3 primeros meses, y después todos tienen acceso al BDNF. Contra lo que pudiera parecer, no ha habido problemas para encontrar pacientes para este estudio, lo que habla bien a las claras de la solidaridad y esperanza de los enfermos de ELA.

Lo que sabemos es que el medicamento llega perfecto al líquido de la región lumbar, y suficiente a la región cervical, y parece tolerarse bien. No disponemos aún de datos clínicos.

Ensayo con CNTF. A 4 pacientes del Rush-Presbyterian-St. Luke's Medical Center de Chicago se les ha puesto CNTF intratecal, inyectado en el líquido alrededor del sistema nervioso. Ya se sabía que el CNTF subcutáneo causaba efectos secundarios y no era eficaz. Dándolo de esta forma se alcanzaron muy buenos niveles de fármaco en el líquido, pero tampoco se vio ningún efecto, y dos pacientes tuvieron efectos no deseados.

Un problema es que parece que se provocaba una reacción del cuerpo contra este factor. Ya se está pensando en encapsular  estos factores dentro de otra estructura que no despierte a nuestro sistema de defensa.

La compañía Lilly va a iniciar un ensayo de unos 50 pacientes en dos centros de Estados Unidos. Se compara el efecto de un antiglutamato (de la familia del riluzole y el gabapentin) contra placebo durante 9 meses.

La Procisteína: Transcend Therapeutics es una compañía farmacéutica que está concentrando sus esfuerzos en fármacos dirigidos contra enfermedades degenerativas en las que se supone que existe un déficit del principal antioxidante endógeno, llamado glutatión.

Ya se ha realizado en el Massachusetts General Hospital de Boston un estudio de tolerancia para probar el compuesto Procisteína, por vía oral e intravenosa. Los primeros datos muestran que es seguro y llega al sistema nervioso. Se prevén ensayos en más centros durante el presente año.  

 Aparecido en Diciembre de 1997.


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