Regresar a artículos de interés

Prometedor descubrimiento científico en la ELA
Un suplemento nutricional denominado “Creatina” hace aumentar el rendimiento
Dr. Luis Varona
Neurólogo.
Hospital de Basurto

La creatina es un nutriente natural que se encuentra en la carne y otros alimentos de origen animal. Es muy popular desde hace años entre los deportistas de alto nivel. Lo utilizan como suplemento a la dieta para crear una fuente de energía de asimilación y utilización rápida. Se suele hacer siempre con vistas a alguna prueba concreta, y sobre todo en

situaciones de trabajo "explosivo", como carreras cortas, remo, velocistas, futbolistas.

Existen trabajos que demuestran que aumenta el rendimiento, y por ahora no se considera "doping". En un plano totalmente diferente, se ha publicado en el número de Marzo de la revista Nature Medicine un estudio que describe el efecto beneficioso de los suplementos de creatina en la

dieta de ratones que padecen una enfermedad equivalente a la ELA de los humanos.

Los ratones que tomaron creatina vivieron más que los que no la tomaron. El efecto fue significativo, y mayor con las dosis más altas que se emplearon.

El equipo de investigadores, dirigido por el Dr. Flint-Beal, sospecha que la creatina actúa protegiendo las neuronas que degeneran en la enfermedad. En los ratones enfermos, ya a los 4 meses se han consumido casi todas las motoneuronas. Pero los que tomaron creatina tenían el mismo número de motoneuronas que los sanos.

La MDA (Asociación Americana contra las Distrofias y Enfermedades Musculares) apoya el estudio, y lo ha respaldado con entusiasmo. El estudio tiene mucha importancia porque va más allá del mecanismo conocido de la creatina en sanos, por aumento de los niveles de energía en la célula. Plantea un efecto directo neuroprotector a través de una estructura celular llamada mitocondria, que parece tiene un papel importante en el mantenimiento de las motoneuronas.

Esto supone el pistoletazo de salida para estudios en humanos, ya que los resultados de la creatina hasta ahora son muy buenos. Los ensayos llegarán enseguida, tratando de encontrar cuanto antes una dosis segura y eficaz que ofrecer a los pacientes.

Una ventaja final es que el mecanismo de actuación es diferente al riluzole, por lo que podrían administrarse juntos para intentar sumar su efecto.

Se ha hecho hincapié en lo bien que se tolera, apoyado por el uso en deportistas. En personas sanas parece aumentar la masa muscular, pero también retiene agua. Existe garantía de seguridad en un uso a corto plazo (2-3 meses), pero no se sabe si puede existir algún problema si se utiliza durante muchos meses seguidos en personas con ELA, muchos de edad avanzada y con procesos añadidos como hipertensión, cardiopatía, insuficiencia renal, y otras. Aunque es legal, hasta ahora hay un cierto secretismo y pocos datos científicos.

En los ratones, el efecto era dosis-dependiente. Esto quiere decir que si se confirma que es segura, será crucial encontrar la dosis idónea para conseguir el máximo efecto sin provocar toxicidad. Si nos quedamos cortos no habrá beneficio, pero si nos pasamos podría ser incluso perjudicial.

En resumen, parece haber llegado una nueva promesa al tratamiento de la ELA. Más de una llegó anteriormente y fracasó con estrépito. Será difícil poner barreras a un fármaco que se usa desde hace tiempo y con el que algunos médicos tienen cierta experiencia, aunque en personas jóvenes y sanas. Con la creatina no tenemos aún suficientes elementos de juicio, pero la comunidad de pacientes, familiares y médicos impulsará la producción de datos con rapidez. Muchos participarán de forma activa en este proceso. Entretanto, la esperanza es un derecho; pero la cautela es una obligación.

 Aparecido en marzo de 1999.


Regresar al menú

Ir a próximo artículo