| El rincón del arte |
| Un momento con la psicóloga |
| “Ratinón” |
| El Perfil del trimestre |
El cuidador: persona clave en la calidad de vida del afectado |
| Ayudas técnicas disponibles |

El rincón del arte
“...trabajar aspectos de movilidad, influye positivamente sobre la motivación, actitud y grado de satisfacción.”
Así es, el rincón del arte que tiene nuestra compañera Rosa Etxabe (Usúrbil) en su domicilio. Es allí donde ha reproducido estas dos imágenes a punto de cruz. Por motivos de espacio me he quedado con dos de las que tiene hechas, aunque os aseguro que se pueden contar a decenas.

Rosa empezó a hacer punto de cruz hace más o menos 5 años, cuando vio que una de sus hijas estaba haciéndolo y le pidió que le enseñara. Empezó por números pero ahora hace paisajes, relojes, caseríos... etc. Dice estar realmente enganchada y que antes de terminar uno ya está mirando a ver que va a hacer después. Le lleva más o menos un mes o mes y medio terminar una, y suelen ser realmente complicados. Os diré que el último que está haciendo tiene ¡nada menos que 41 colores!
Os animo a todos y todas a buscar en la medida de lo posible dentro de vuestros intereses Quien sabe, ¡a lo mejor dais con una nueva faceta! También os diré que además de trabajar aspectos de movilidad, influye positivamente sobre la motivación, actitud y grado de satisfacción.

También contáis con el IRISCOM, sistema de comunicación a través del iris diseñado como ya sabéis por Pedro Palomo, que os puede ser de gran ayuda entre otras cosas realizar este tipo de actividades. Ya vimos en un número anterior, dibujos a punto de cruz realizados por Jesús Alberdi utilizando el Iriscom.
¡Animo...a ver si en otro número vemos vuestros trabajos!
Amaia Pintado Añorga
Terapeuta Ocupacional de Gipuzkoa
¡Ooohh! Se acabaron las vacaciones
A partir de este número contaremos con la colaboración habitual de nuestra Psicóloga de Bizkaia, Esther Pérez Pérez.

A pesar de haber disfrutado de estos días de descanso, no tenemos fuerzas para enfrentarnos de nuevo a la vida rutinaria. Sufrimos el denominado “síndrome postvacacional”, que refleja la dificultad de adaptación a la vida cotidiana tras la finalización de las vacaciones y que se produce por el enorme cambio entre un estilo de vida propio de las vacaciones y el de casa.
Se trata de un desajuste físico y emocional que puede manifestarse a través de ansiedad, desgana, fatiga, pérdida de energía y apetito, insomnio, dolores musculares, tristeza, irritabilidad… Pero esto no es indicador de una forma de depresión ni de ningún tipo de enfermedad preocupante, y suele superarse sin problemas.
Se produce principalmente por el desajuste horario, el cambio en el ritmo diario, en las comidas, y sobre todo en nuestra actividad social relacional, además del regreso a un entorno de demandas y exigencias.
¿Qué podemos hacer para evitarlo?
Estos consejos pueden ayudar a amortiguar los efectos negativos de esta readaptación a la vida cotidiana:
Es preferible tomarse varios periodos de descanso cortos, que uno solo largo. Así será suficiente para descansar, y la vuelta no será tan complicada.
Volver a la rutina de manera gradual; no enfrentarse a todo de golpe. Además, la coincidencia de que el primer día sea lunes, puede agravar la situación.
Intentar establecer objetivos realistas y alcanzables, y tratar de descubrir cuál es el estilo de vida que nos gustaría seguir.
Mantener una actitud positiva ante la vuelta a la vida normal.
Respetar momentos de descanso, como los fines de semana, horas libres, etc.para realizar actividades que nos gusten y nos ayuden a desconectar.
Aprender alguna técnica de relajación y practicarla en los momentos de más ansiedad nos ayudará a controlar el estrés. Unos simples ejercicios de respiración y relajación muscular, pueden ser muy útiles si los practicamos con regularidad. Una vez dominada una técnica, podremos ponerla en práctica en cualquier momento y situación.
Compartir tiempo con los seres queridos; cuidar las relaciones sociales nos proporcionará un apoyo importante en los momentos más especiales.
No descuidar la alimentación y las horas de sueño; mantener la salud física es fundamental para nuestra salud mental y emocional.
Esther Pérez – Psicóloga
Nuestra amiga Mª Angeles ya no está con nosotros, gran colaboradora de las actividades de la Asociación, de la revista, facilitándonos consejos útiles y pionera en el manejo de nuestro programa IRISCOM.
Siempre la recordaremos por su gran entereza, su simpatía y actitud positiva .
Transcribimos la despedida que nos ha facilitado la familia.

¡HOLA AMIGOS¡
No quiero faltar a la cita, pues se que os gustaba mi manera de pensar, ya estoy en el cielo, desde arriba se ve todo bonito, y os contemplo a todos con paz y serenidad. Mi ilusión hubiera sido despedirme de todos uno a uno, pero no ha podido ser, por eso desde este lugar privilegiado lo hago. He recibido tantas cosas de vosotros, que aunque viviera otra vida no os lo podría pagar, por tanto bien que me habéis hecho.
No quiero que mi despedida sea triste, sino todo lo contrario por eso y sin alargarme más os envío un beso y de nuevo os digo.
AGUR DESDE EL CIELO.
Mª Angeles Sada
Esta historia ocurría en un pueblecito costero que tenía una playa quizá no muy grande, pero sí lo suficientemente disponible como para acoger en su fina arena a muchos miles de veraneantes que año tras año eran más y más los que a ella acudían.
Imaginemos un verano cualquiera, cuando las playas son invadidas por gentes de todas clases: veraneantes, surfistas, familias en masa que acuden con el único deseo de pasar un domingo al sol, en fin, lo que se dice un buen día de playa.
Desde hora muy temprana la playa es ocupada por jóvenes que desean antes de bañarse hacer ejercicio corporal, bien jugando a pelota con paletas, bien en sendos partidos de fútbol entre cuadrillas de amigos veraneantes y los oriundos del pueblo, etc.
Entre estos últimos, los del fútbol, jugadores casi siempre los mismos, a los que año tras año saludamos con un ¡Hola, qué tal!, llegué a fijarme en un muchacho que no faltaba ningún verano a su cita con el sol en este pueblo costero.
Después de realizar unas buenas carreras con el balón, y se ganara o se perdiera, todos a una, cual a la orden de un silbato, se zambullían en el agua, disfrutando de la agradable temperatura que las aguas del mar les ofrecían.
Y como anteriormente decíamos, entre éstos había un muchacho, digamos más bien de complexión normal, muy moreno, pero que tenía un pequeño defecto: la cara era algo feílla y para colmo tenía unas orejas que pasaban de ser normales, quizá algo más grandes de los imaginable.
Esto le daba un aspecto de anormalidad, pero sin embargo su forma de actuar junto a sus amigos era de la más completa normalidad y hasta de simpatía.
Pero a los niños (siempre los traviesos niños) no les caía bien su “pose” y ya le habían “bautizado” con un mote: “Ratinón”, porque decían que se parecía a los ratoncitos.
Nuestro amigo no les hacía caso, y nunca se enfadaba. Él jugaba su partido, luego se bañaba y durante el resto del día era uno más entre los vecinos del pueblo.
Hay que decir también que “Ratinón”, como futbolista no era ni por lo más remoto una lumbrera, pero en cuanto se lanzaba al agua, ¡madre mía, qué tritón demostraba ser!
No pasaba un día en que una cuadrilla de mocosos se metieran con él y le dijeran toda clase de improperios echando luego a correr entre risas y burlas.
Así pasaban días, meses, veranos. Todo era rutinario.
Hasta que un buen día....
Sí, era un día entre sol y neblina, con un mar muy embravecido lanzando gigantescas olas que terminaban estrellándose sobre la fina arena de la playa, con un ensordecedor ruido de tormenta.
Como toda playa, también ésta disponía de un equipo de socorristas que permanecían ojo avizor y haciendo frente al mar en cuanto algún bañista se encontraba en peligro.
Vista la situación del mar, éstos optaron por poner la bandera roja.
Todo transcurría con normalidad, y hasta yo diría que nadie se preocupaba lo más mínimo con la situación del tiempo.
Hasta que de pronto....
-¡Socorro, socorro....!
Allá empezó el lío playero. Como por un resorte, todos los que disfrutaban del día playero, corrían en dirección hacia donde los socorristas trataban de concentrarse de la situación en donde podía estar la tragedia.
Efectivamente. Una lancha hinchable, con cuatro niños era arrastrada mar adentro por las olas, y un niño más iba agarrado a las cuerdas por fuera tratando de no soltarse de la lancha.
La tragedia se mascaba. La lancha hinchable, junto con los cinco niños, sólo era visible cuando las encrespadas olas la elevaban sobre su cima.
Ya empezaban a oírse gritos de ¡mi hijo, mi hijo! Que helaban la sangre a cualquiera viendo aquel panorama tan trágico.
Entre le maremagnum de gente que grita, personas que corren, unos aconsejando y otros tratando de ayudar en lo que fuera a los socorristas, hubo una persona que acababa de llegar y vestida como estaba se lanzó sobre las embravecidas aguas yendo en dirección donde se encontraba el peligro.
Aquello no era una persona. Más parecía un torpedo humano tratando de llegar lo antes posible junto a la lancha.
Efectivamente, justo en el momento que los socorristas llegaban hasta los niños, nuestro inesperado socorrista también llegaba a agarrar con sus manos al niño que se debatía fuera de la lancha, y justo en el momento en que las fuerzas le empezaban a fallar.
Los socorristas por un lado, y nuestro “empapado” héroe por otro, consiguieron por fin poner sanos y salvos a los niños en la playa, con la emoción de sus padres y los parabienes de los bañistas para esos incondicionados socorristas al servicio unas veces de sustos imprevistos y otras de “locos” que no respetan las señalizaciones de peligro puestas como precaución.
Pero, ¿dónde está el que salvó al niño que se sostenía con las cuerdas de la lancha?
Quienes desde la arena de la playa observaron dicho salvamento, a sus ojos no se les escapó el cariño y el interés que ponía nuestro héroe con el niño por él salvado. La sicología de nuestro astuto lector habrá sabido vislumbrar y figurarse que el salvador imprevisto no era ni más ni menos que nuestro injustamente llamado “Ratinón”.
Una vez en la playa, el niño salvado por “Ratinón” quedó en poder de sus desconsolados padres, y
un salvador se esfumó entre la gente como quien no ha hecho nada.
El niño, ya con sus padres, no acertaba más que a decir: “Ha sido “Ratinón” el que me ha salvado. Le quiero pedir perdón por lo mal que me he ido portando con él, insultándole y riéndome de él. Desde ahora le querré mucho.”
Al día siguiente, uno más en el pueblecito veraniego, nuevamente juegos, fútbol, pelota con paleta, etc., pero con una novedad.
En el equipo que jugaba Ratinón”, cada vez que éste tocaba el balón, era jaleado y aplaudido por un numeroso grupo de niños, invadiendo la playa para abrazarle si conseguía meter algún gol.
Aquello era el delirio para los chavales, así como de ilusión y alegría para los jugadores, que no cabían en sí de gozo al ver que “Ratinón” por fin era la atracción llena de cariño esta vez por los traviesos chavales, que no sabían cómo agradecer a nuestro héroe la proeza que hacía poco acababa de hacer con uno de sus mejores amigos.
Paseamos por el pueblo. Nos cruzamos con “Ratinón” con sus amigos, a la vez que con la cuadrilla de diablillos que se metían con él. ¡Ah, pero el panorama había dado un giro de 90 grados con respecto a las veces anteriores.
Ahora todos son sonrisas y golpes cariñosos en su espalda, deseando unos y otros ser saludados por el héroe.
Y así se fue pasando el verano después de aquel inolvidable susto, y cuando ya finalizaba la estancia veraniega en el pueblo, todos, absolutamente todos los niños protagonistas de la tragedia, acudían a despedirse de “Ratinón”, diciéndole: “Adiós, Luis, hasta el año que viene.”
Si, adiós Luis, ya que éste era el verdadero nombre de “Ratinón”, y que a raíz de entonces, y por un destino que pudo ser trágico, llegó a hermanar como una familia, a estos chicos, que nunca olvidarán lo ocurrido en una playa de un pueblecito costero cualquiera.
Jesús Quintana
Afectado de E.L.A.

DNI: Jesús Quintana Pérez---25/11/1925-BILBAO
Tu vinculación con la Asociación : Socio y colaborador de la revista ADELA
Un lugar de vacaciones : BAKIO
Un rincón de tu ciudad : El paseo de Abandoibarra
Tus Hobbies : Pasear, escribir y ver la televisión
Un libro : La guerra civil española
Una canción : Bilbainazas
Una película : Titanic
Una manía : Ser puntual
Tu mejor virtud : Solidaridad
Tu peor defecto : Mal genio
Un sueño realizado : Haber encontrado una mujer maravillosa
Te ríes : Cuando hago rabiar a mi mujer
Lloras : La pérdida de un buen amigo
No soportas : Que me quiten el mando de la tele.
Defínete en pocas palabras : Hombre sencillo, inquieto, hogareño, con buen humor y muy amigo de sus amigos.
En nuestros grupos de Auto-Ayuda, se invita habitualmente a distintos profesionales para educarnos sobre temas interesantes que pueden ayudar a la mejora de la calidad de vida del afectado. En el primer trimestre de este año en Vitoria, nos acompañó el fisioterapeuta Asier Merino Albaina, que abordó varios temas relativos a su especialidad para los afectados de E.L.A. en la charla coloquio.
Introducción
Cuando se conoce el tipo de afectación que provoca la enfermedad, se entiende la importancia y la efectividad que la fisioterapia puede alcanzar en las personas que sufren esta enfermedad. La fisioterapia desempeña un papel muy relevante en la evolución de la enfermedad pues intenta mantener el mayor tiempo posible la mayor calidad de vida de las personas que la sufren.
Para ello actúa a dos niveles:
Preservar al máximo las posibilidades funcionales del paciente:
Ejercicios funcionales: Marcha, prensión, higiene...
Ejercicios respiratorios: Respiración diafragmática, abdominal, costal...
Lucha contra las deformidades y mantenimiento de un buen estado ortopédico: Movilizaciones.
Dar apoyo psicológico al paciente: Evitar que el paciente se sienta abandonado e incapaz de desarrollar las actividades de la vida diaria.
Fijándonos en las estructuras lesionadas, podemos obtener los síntomas de la enfermedad y en ocasiones adelantarnos a ellos, para ralentizar la evolución normal de la enfermedad.
Así al afectarse el sistema nervioso motor, a nivel piramidal, se afectan los músculos, provocando flacidez en los miembros superiores y rigidez en los inferiores. A nivel periférico, generalmente se afecta en estados iniciales, las manos (mano en garra y flexión de muñeca) y aparece debilidad muscular que va ascendiendo hasta la cintura escapular (hombro). En lo miembros inferiores es más discreto y se afinan las pantorrillas y aparece un pie caído.
A nivel del bulbo raquídeo y nervios craneales, aparece parálisis en la musculatura labio glosofaríngea, provocando dificultad para emitir sonidos y para articular palabras, además de trastornos respiratorios. La afectación de esta última estructura es la que provoca los mayores problemas para la persona.
Entonces el tratamiento fisioterápico o la ayuda de los cuidadores, generalmente familiares, irá dirigido a cuarto ámbitos.
Mantener la mayor movilidad del paciente, durante el mayor tiempo.
Fortalecer los patrones respiratorios.
Mantener la funcionalidad de la musculatura labio glosofaríngea.
Evitar deformaciones.
Dar apoyo psicológico.
Si bien hemos comentado que el apoyo psicológico para el paciente es fundamental, no menos importante es el apoyo psicológico que requieren los familiares, de ahí la importancia de escuchar y entender las necesidades e intentar resolver inquietudes que provoquen ansiedad y estrés. Por ello si es necesario, se recomienda ponerse en manos de profesionales especializados, como psicólogos y psiquiatras.
Como toda enfermedad que sigue una evolución el tratamiento se adaptará a la etapa en la que se encuentre la persona, y aunque se hable de tratamientos generalizados no hay dos personas iguales, no hay dos evoluciones iguales, y por tanto no habrá tratamientos iguale; por lo que cada cuidador adaptará los ejercicios recomendados en cada etapa, a las características de la persona.
Hay tres fases que se van enlazando entre sí. Como hay evolución nuestra ayuda irá cambiando, de manera que inicialmente estaremos con la persona, pero ella será quien realice los ejercicios. Según evoluciona la enfermedad y la persona pierde capacidades, iremos introduciendo la ayuda del cuidador, estimulando a la persona para que continúe realizando actividades que aún le son posibles. En la última fase de la evolución, serán los cuidadores los que realizarán los ejercicios, ya que el estado físico de la persona lo impide.
Etapa 1 : Ambulatorio o de Marcha:
La persona todavía es capaz de caminar, y nosotros estaremos a su lado supervisando la ejecución de las actividades que realiza, sin ser nosotros los que las hagamos. Se propone:
Tabla de ejercicios.
La marcha: se intentará que sea lo más correcta posible, y si es necesario, se emplearán ayudas como bastones o andadores.
Ejercicios respiratorios.
Trabajo de la musculatura labio glosofaríngea.
Higiene postural.
Etapa 2 : En silla de ruedas:
En esta etapa la persona podrá realizar actividades, pero perderá la capacidad de realizar otras, por lo que el cuidador deberá supervisar las actividades que haga la persona y le sustituirá en las que no pueda realizar. Se propone :
Tabla de ejercicios.
Ejercicios respiratorios.
Trabajo musculatura labio glosofaríngea.
Uso de férulas y dispositivos ortopédicos para facilitar las actividades de la vida diaria.
Higiene postural en la silla de ruedas.
Etapa 3 : Encamado:
La persona habrá perdido la capacidad de realizar casi todas las actividades, y será el cuidador quien tome el papel protagonista en la ejecución de las mismas. Se propone :
Tabla de ejercicios.
Control postural.
Cambios posturales.
Sistema de ventilación asistida.
Asier Merino Albaina (Fisioterapeuta– Vitoria)
Los ejercicios que vamos a realizar no deben ser complicados y con ellos se deben mover todas las partes del cuerpo. Realizaremos cada ejercicio aproximadamente 5 ó 10 veces en función de las posibilidades de la persona y podemos repetirlos 1 ó 2 veces. El ritmo será lento y se harán de manera suave para no provocar cansancio en la persona. Evitaremos todo movimiento y ejercicio que provoque dolor.
En la fase inicial los ejercicios los realizará la persona sin ayuda, pero en la fase intermedia ya necesitará de un poco de ayuda por parte del cuidador para completar los movimientos y en la fase final tendrán que ser los cuidadores los encargados de ejecutar los movimientos. Pero en todas ellas se realizarán los mismos movimientos adaptándolos como hemos dicho anteriormente a cada caso.
La tabla de ejercicios es la siguiente:
Dedos de los pies :
- Doblar y estirar.
- Separar y juntar.
Tobillos:
- Doblar y estirar.
- Planta hacia fuera y hacia dentro.
- Círculos.
Rodillas:
- Doblar y estirar.
Caderas:
- Doblar y estirar.
- Abrir y cerrar.
- Girar hacia fuera y hacia dentro.
- Círculos.
Tronco:
- Doblar y estirar.
- Inclinarse a la derecha y a la izquierda.
- Círculos.
Hombros:
- Subir y bajar.
- Abrir y cerrar.
- Girar hacia fuera y hacia dentro.
- Círculos.
Codos:
- Doblar y estirar.
Muñecas:
- Doblar y estirar.
- Círculos.
Dedos de la mano :
- Abrir y cerrar.
- Separar y juntar.
- Oposiciones.
Cabeza:
- Bajar y extender.
- Inclinar a la derecha y a la izquierda.
- Mirar a la derecha y a la izquierda.
- Círculos.
Los masajes y la relajación también contribuyen a mejorar la calidad de respiración al relajar la musculatura y disminuir la ansiedad de la persona y aumentar el autocontrol de la ventilación.
El cuidador: persona clave en la calidad de vida del afectado
En la reunión de Adela Euskal Herria recientemente celebrada, decidimos intentar ocuparnos mucho más de la figura del cuidador en la asociación.
El llamado cuidador/a es una persona básica en el proceso de la enfermedad.
En realidad se ocupa de casi todas las necesidades criticas del afectado:
- Proporciona el movimiento en la cama y el sillón.
- Es la voz del enfermo, a partir de la comunicación sin palabras que establece con él/ella.
- Adecua la comida a las posibilidades.
- Informa al medico y al resto de la familia de los deseos del afectado.
- Es el motor que empuja la silla.
- El pañuelo de las lagrimas.
- El amigo/a que le acompaña en la angustia.
- Comparte toda su intimidad.
- Conforme el mundo del afectado se va haciendo más pequeño, va convirtiéndose en su observatorio del mundo.
- Es consejero en las decisiones que toma.
En definitiva, el cuidador/a es la persona clave en la vida del afectado por la E.L.A. Sin él/ella el sistema sanitario se tendría que hacer cargo de nuestros enfermos.
Sin embargo: ¿Quién cuida al cuidador?
- Quién le enseña lo que luego debe de poner en práctica?.
- Quién le informa de la evolución de la enfermedad?.
- Quién le arropa en los momentos bajos y en las depresiones?.
- Quién le libera unas pocas horas para que pueda tener su pequeña vida autónoma?.
- Quién le da unas friegas para reducir el dolor de brazos y espalda, generado por el gran peso que debe mover?.
- Quién le llena el enorme vacío que deja la despedida final?.
Creemos que en ADELA debemos de ocuparnos mucho más del cuidador, no solo porque el afectado va a estar mucho mejor cuidado, sino porque el propio cuidador tiene derecho y necesidad de que le cuidemos.
J. M.
Las ayudas técnicas disponibles para los socios, son compartidas por las Asociaciones de Araba, Bizkaia, Gipuzkoa y Navarra. Os recordamos que el usuario corre con los gastos de envío y devolución.
También os recordamos que si contáis con algún material prestado que ya no necesitáis, lo podéis devolver a la asociación más cercana para que pueda ser reutilizado.
Sillas de ruedas asistidas
Sillas de ruedas grandes
Andadores
Muletas: tetrapodal
Sillas de ducha
Grúa
Equipamiento para el baño
Asiento para ducha.
Asiento para bañera
Alza de baño
Orinales masculinos y femeninos
Abrochador de botones
Platos contorneados.
Cubiertos de mango largo
Cubiertos con mango anatómico.
Ayudas para la Comunicación
Avisadores acústicos
Licornio (de cabeza)
Tableros de comunicación: alfabético y silábico
Tableros de comunicación personalizados a las necesidades de cada usuario.
Alquiler de equipo informático / Iriscom
Otros
- Férulas de sujeción de cabeza
- Barandilla lateral de cama
- Aspirador de flemas
Asociaciones del País Vasco y Navarra
- ADELA E.H. – Miércoles por la tarde, en Pº Zarategi 100. Txara 1 – 20015 Donostia. Tfno. – Fax 943-245609. Móvil – 679 234 059 – E-mail: adelaeh@euskalnet.net . Web: adelavasconavarra.com
- ARABA – Martes por la tarde, en C/Vicente Abreu nº 7 bajo-Ofic. 8 – 01008 Vitoria-Gazteiz, nº de Tfno. 945-229765.
- BIZKAIA – Martes por la mañana, Jueves por la tarde, en C/Iparraguirre nº 9 bajo – 48009 Bilbao – nº de Tfno. 94-4237373.
E-mail: adelabilbao@euskalnet.net
- GIPUZKOA – Lunes y Viernes por la mañana, en Pº Zarategi 100. Txara 1 – 20015 Donostia, nº de Tfno. – Fax 943-245609. E-mail: adelaeh@euskalnet.net
- NAFARROA – C/ Lerín, 25 bajo – 31013 Ansoain (Navarra) - nº de teléfono 948-245435.
Colaboración
Si no tenéis domiciliada la cuota o queráis ofrecer vuestra aportación, podéis realizar el pago en las siguientes cuentas:
Federación (CAJA LABORAL) 3035 0060 44 0600080648
Araba (CAJA VITAL) 2097 0150 95 0103747761
Bizkaia (BBK) 2095 0374 70 9101941495
Gipuzkoa (CAJA LABORAL) 3035 0060 42 0600080637
Gipuzkoa (KUTXA) 2101 0001 13 0011230034
Agradecimiento a las Instituciones Colaboradoras
BBK de Bizkaia
kutxa de Gipuzkoa
Caja Vital de Araba
OSASUN SAILA
DEPARTAMENTO DE SANIDAD
ETXEBIZITZA ETA GIZARTE GAIETAKO SAILA
DEPARTAMENTO DE VIVIENDA Y ASUNTOS SOCIALES
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REVISTA # 34 - Septiembre 2005 |
Una mirada nueva a un nuevo curso

Nos encontramos una vez más con todos vosotros/as para presentaros la revista correspondiente a este trimestre. Como veréis hemos incorporado secciones nuevas: “Un momento con la Psicóloga”, que nos proporcionará trucos para sobrellevar el día a día y, el “Perfil del Trimestre”, donde distintas personas cercanas a la Asociación nos desvelarán sus aficiones y secretillos.
Ya sabéis que esta es vuestra revista y esperamos que colaboréis con ella con comentarios, artículos, consejos, anécdotas, vivencias...
Eskerrik asko
“No es más que un hasta luego
No es más que un breve adiós...”
Itziar, desde aquí queremos agradecerte tu entrega incondicional, tu total dedicación a las tareas de esta asociación con ese talante tuyo que, ha hecho fácil lo que en ocasiones parecía “quasi imposible”.
¡Hasta Pronto Itziar!
En su puesto volvemos a contar con Gloria a la que muchos de vosotros/as ya conocéis desde aquellos comienzos difíciles de la Asociación.
¡Bienvenida Gloria!